Petición de devolución de documentos de cobranza sin respuesta del banco presentador.

Pregunta

El Comité español de la CCI recibe una consulta de un banco paraguayo, a la que se asigna el número 272, en los siguientes términos:

Les escribo porque tengo un caso especial con una cobranza de exportación; hemos enviado los documentos a un Banco y ahora nuestro cliente nos solicita que los documentos sean devueltos porque no se hará la negociación. Nosotros enviamos vía Swift el pedido de devolución pero el Banco del Exterior no se manifiesta y nuestro cliente nos consulta como puede accionar en forma legal; motivo por el cual les traslado la consulta.

Entiendo que de acuerdo a la ICC 522 no hay mucho que hacer, pero nuestro cliente puede accionar de alguna forma legal a nivel internacional?

Antes de entrar a analizar el caso, se solicita ampliación de datos relativos a la propia cobranza (factura, documento de transporte, certificados, etc.) y a la carta remesa, con objeto de comprobar si la operación se realizó al amparo de las URC 522, así como para conocer la identidad de los bancos intervinientes; la imagen de estos documentos se recibe poco tiempo después.

Análisis

Del análisis de los documentos recibidos se observa que el banco paraguayo remitió la cobranza a la sucursal de un banco jordano en Hebrón (Palestina) quien la recibió el 30 de Julio de 2014 según testimonio escrito de la empresa de mensajería.

La mercancía consistía en carne de vacuno congelada embarcada en Paraguay que debía desembarcarse en el puerto de Tánger (Marruecos) con destino a Hebrón, vía Haifa (Israel).

En esas fechas las relaciones entre el país por el que debían transitar la mercancía y el país de destino de la misma, atravesaban por uno de sus periódicos momentos conflictivos, por lo que no tenemos información de si la mercancía llegó finalmente a destino.

Los expertos analizan el caso según lo que establecen las URC 522, no obstante lo cual valoran también la procedencia del uso de un medio de cobro como es la cobranza, en esta operación comercial, dada la permanente inestabilidad de la zona por donde deberían transitar las mercancías y el hecho de que los bancos intervinientes en la misma, tienen la única responsabilidad que señalan los artículos que se citarán a continuación, de las URC 522, pero ningún compromiso en caso de no poder cobrar o reembolsar su importe (Arts. 15 y 26, c, iii. entre otros).

Dadas las características singulares de la cobranza como medio de pago, ésta se ajusta mejor a un contexto de plena confianza entre las partes (comprador y vendedor) y a un marco político internacional de una plena estabilidad respecto al riesgo-país, con objeto de que se garantice, en la medida de lo posible, la llegada de la mercancía perecedera, que es la que se trata en este caso, a manos del comprador y que éste pueda efectuar el pago en la moneda estipulada con el menor riesgo posible.

Una vez establecidos esos aspectos se comprueba por la documentación aportada que, en efecto, las instrucciones de cobro son claras y correctas y que la cobranza se encomienda por parte del banco remitente, de acuerdo con el Artículo 1, a., de las URC 522, al banco presentador palestino. Las posteriores reclamaciones del banco remitente para conocimiento de la situación y petición de devolución de los documentos, se efectúan, vía Swift, a través de la casa matriz del banco palestino en Amman (Jordania), quien inicialmente indica que se pone en contacto con su sucursal en Hebrón para hacerles seguir las instrucciones del banco remitente, con objeto de que se devuelvan los documentos si no se ha efectuado el cobro de los mismos, a la vista, tal como estipulaba la carta remesa.

Se supone que el banco presentador no se negó a tramitar la operación (Art. 1, b.), que gestionó la cobranza con cuidado razonable (Art. 9) y que solicitó el cobro de acuerdo con lo dispuesto en el Art. 26, c, iii., dado que no existe comunicación en contrario al respecto.

La falta de respuesta a las posteriores reclamaciones por parte del banco palestino al jordano podría ser debida a un problema en las comunicaciones entre los países, a causa del conflicto antes mencionado o a la imposibilidad de efectuar el pago de la remesa debido a las mismas causas (Art. 15).

Respuesta

El Grupo de expertos, por mayoría, sugiere al consultante, en primer lugar, que si, pese a la insistencia de los mensajes de reclamación realizados no recibe más noticias acerca de la situación de la cobranza, no por ello debe abandonar sucesivas peticiones de información sobre la situación de la misma con una cierta regularidad, con objeto de asegurarse de que ante una posible intervención judicial o arbitral, no pueda argumentarse por cualquiera de las partes intervinientes en un posible litigio, que hubo negligencia o abandono del seguimiento de la operación por su parte.

En caso de que el cedente solicite, por no conseguirse la devolución de los documentos, como parece estar sucediendo, una acción más activa por parte del consultante y, siempre que aquél esté dispuesto a asumir los posibles gastos que pudieran derivarse de la misma (Art. 21, c.), se recomienda, por estimarse que es la vía menos gravosa, solicitar a través del Comité bancario paraguayo de la Cámara de Comercio Internacional, que efectúe las gestiones que considere pertinentes ante su homólogo jordano con objeto de conseguir una rápida respuesta a los varios requerimientos efectuados.

Por último, y en contestación a la petición principal del consultante, indicar que otras acciones más drásticas por parte del cedente, pero evidentemente mucho más costosas que la indicada en el párrafo anterior, en caso de no prosperar esa vía o no quedar satisfecho con el resultado de las gestiones, pasarían por elegir entre contratar asesoramiento jurídico en el país del librado, en caso de que fuera posible, para poder presentar una demanda judicial contra él por impago, solicitar un arbitraje a través de la Cámara de Comercio Internacional o utilizar el procedimiento creado por la CCI denominado DOCDEX (Documentary Instruments Dispute Resolution Expertise). A favor de este último estaría su menor coste y en su contra que, a diferencia de los dos anteriores, la resolución que se indique, en caso de ser favorable al cedente, no tendría poder ejecutivo.

La respuesta a la consulta planteada refleja el punto de vista de los componentes del Grupo de Expertos del Comité Español de la Cámara de Comercio Internacional, no de la Comisión Bancaria de la CCI. Esta consulta y su Conclusión deberán ser tomadas en consideración, por la parte consultante, con carácter meramente informativo y, en su caso, deberá ser refrendada por la propia Comisión Bancaria en una próxima reunión de la misma.

 

La respuesta dada no debe ser interpretada en otro sentido distinto al indicado, es decir, servir de orientación a la parte o partes involucradas y, por tanto, no tendrá implicaciones jurídicas.

 

Si el caso está en trámite judicial, el Grupo de expertos obviará cualquier opinión sobre el particular.

 

Ni el Comité Español ni ninguno de sus empleados, incluyendo al Presidente, Secretario y Vicesecretaria serán responsables ante ninguna persona física o jurídica por cualquier pérdida o daño surgido de cualquier acto u omisión relacionados con el punto de vista expresado.

Petición de devolución de documentos de cobranza sin respuesta del banco presentador.