Consulta 371

TÍTULO: MODIFICACIÓN CRÉDITO DOCUMENTARIO (ART.10C UCP600)

Se recibe la siguiente consulta de un particular:

Me he animado a escribiros porque entiendo que hay un artículo de las UCP que no acaba de estar claro y que a mi entender puede generar confusión. Supongo que en alguna ocasión les han tenido que llegar casos que hayan aconsejado la publicación de alguna circular que solvente cualquier duda. Me refiero al artículo 10 c.

c. Los términos y condiciones del crédito original (o de un crédito que incorpore modificaciones previamente aceptadas) permanecerán en vigor para el beneficiario hasta que éste comunique su aceptación de la modificación al banco que notificó tal modificación. El beneficiario debería comunicar su aceptación o rechazo de una modificación. Si el beneficiario no hace llegar dicha comunicación, cualquier presentación que cumpla con el crédito y con cualquier modificación que aún no haya sido aceptada se considerará como comunicación de la aceptación de dicha modificación por el beneficiario. Desde ese momento el crédito quedará modificado.

El articulo 10 d. dice que el banco que notifica una modificación debería informar al banco del que recibió la modificación de cualquier comunicación de aceptación o rechazo.

El tiempo verbal de la palabra ‘debería’, entiendo que no es el más apropiado, sin duda. A mi entender la palabra y tiempo verbal adecuado es ‘debe’. Y además especificar un plazo, por ejemplo en un plazo no superior a 5 días.

Hay una frase del artículo 10 c que indica que si el beneficiario presenta documentación que cumpla con el crédito y con cualquier modificación que aún no haya sido aceptada, se considerara como comunicación de la aceptación de dicha modificación por el beneficiario y desde ese momento el crédito quedara modificado.

Ante esto me surgen varias preguntas;

– ¿y si la documentación no cumple con la modificación se entiende que es porque el exportador ha optado por rechazarla?, ¿y tenemos que aceptar que lo comunique ahora?

– ¿entonces si el exportador ha hecho caso omiso a la modificación o bien le ha interesado al final no aceptarla, podemos considerar todas las partes que la documentación es conforme? Entiendo que sí. El beneficiario exportador puede rechazarla y no está obligado a comunicarlo en un plazo determinado.

– ¿no queda desprotegido el importador por la incertidumbre de no saber hasta el último momento si al beneficiario del crédito le va a convenir o no aceptar la modificación para evitar reservas? La modificación podría haberse solicitado por contener errores la apertura, o podría haberse solicitado por cambios sobre la mercancía, documentación requerida, plazos de entrega etc…

Demasiadas preguntas por no exigir que el beneficiario de un crédito documentario tenga que comunicar la aceptación o rechazo de una modificación formalmente y en un plazo. En algunos créditos han llegado muchas modificaciones por lo que con más razón debe quedar constancia de cuales sí y cuales no han sido aceptadas y comunicarlo al banco emisor por Swift autentificado. Y la última pregunta, para un empleado de banca que revisa documentaciones de cualquier crédito, si las modificaciones generan discrepancias ¿ha de suponer que es porque su cliente no quería aceptarlas? No nos extrañemos si después existen conflictos entre bancos por opinar diferente y/o defender los intereses de sus clientes.

Estaré encantado de leer sus comentarios gracias.

Análisis

Se trata, ésta, de una consulta pedagógica en la que el propio consultante se da la respuesta a muchas de las preguntas planteadas pero expone algunas dudas que trataremos de aclarar:

Si nos remitimos a las UCP600, éstas en su artículo 7.b establecen que “El banco emisor está irrevocablemente obligado a honrar desde el momento en que emite el crédito”. De igual manera, en lo referido a las modificaciones, el artículo 10.b dispone que “el banco emisor queda obligado de manera irrevocable por una modificación desde el momento en que emite la modificación….”.Por lo tanto el banco emisor queda comprometido tanto por el crédito original como por la modificación desde el momento en el que se emiten, luego debería contemplar la posibilidad de que las modificaciones sean rechazadas aun cuando este hecho no sea comunicado antes de la presentación de documentos.

Del artículo 10.c, citado en la propia consulta, se desprende que el beneficiario disfruta del derecho a aceptar una modificación pero no tiene la obligación de aceptarla. El uso de la palabra “debería”, cuando se habla de la aceptación o rechazo de la modificación, indica un consejo o recomendación pero no una obligación.

Si es el beneficiario del crédito quien solicita al ordenante una modificación y éste cree que le perjudica o no lo interesa, basta con no solicitar al banco emisor la modificación requerida. Si la iniciativa de solicitar la modificación parte del ordenante, el beneficiario, cuando reciba el aviso, puede no estar en disposición de decidir si acepta o no la modificación en un plazo determinado porque puede no saber si va a poder cumplir con el crédito en las nuevas condiciones, bien porque necesite realizar cambios en el proceso de producción, hacer acopio de materiales, etc. En este caso, la obligatoriedad de comunicación de la aceptación podría ser un problema para el vendedor, que es quien corre el riesgo de impago.

La aceptación o rechazo puede no darse hasta el momento mismo en que se presenten los documentos. En este caso, si la presentación de documentos es conforme con el crédito tal como se emitió y no lo es con el crédito modificado, hay que dar la modificación por rechazada tanto para esta como para posteriores presentaciones. De igual modo, una presentación de documentos conforme al crédito modificado, se considerará como una aceptación de la modificación tanto para esta presentación como para las posteriores, en el caso de que hubiera utilizaciones parciales autorizadas.

Además, el artículo 10.f limita cualquier intento de acotar esta situación estableciendo que “en una modificación, no se tendrá en cuenta una disposición que indique que la modificación entrará en vigor salvo que sea rechazada por el beneficiario en un período determinado”. Con lo que una condición que indique que la modificación se considerará aceptada salvo que se rechace en un plazo concreto no será tenida en cuenta, dejando la aceptación o rechazo de la modificación en la situación comentada anteriormente.

Podría darse el caso en que una presentación de documentos contenga discrepancias de acuerdo al crédito original y también al crédito modificado, en este caso la aceptación o rechazo de las modificaciones no quedaría clara y para poder hacer una revisión correcta de los documentos el banco al que han sido presentados debería solicitar al beneficiario que confirme si ha aceptado o rechazado la modificación para establecer con claridad las discrepancias y, una vez confirmado este punto, trasladarlo al banco emisor.

El crédito documentario es un medio de pago que protege, principalmente, al beneficiario del crédito una vez que haya cumplido con sus obligaciones contractuales. En caso de que los documentos presentados contengan reservas, surge el problema para el vendedor, no para el ordenante del crédito que tiene, en este caso, la potestad de rechazar los documentos y así evitar el pago.

Respuesta

El grupo de expertos considera por unanimidad que las UCP600 son claras en cuanto a que establecen la no obligatoriedad de comunicación de aceptación de las modificaciones.

La respuesta a la consulta planteada refleja el punto de vista de los componentes del Grupo de Expertos del Comité Español de la Cámara de Comercio Internacional, no de la Comisión Bancaria de la CCI. Esta consulta y su Conclusión se toman en consideración, por la parte consultante, con carácter meramente informativo y, en su caso, deberá ser refrendada por la propia Comisión Bancaria en una próxima reunión de la misma.

La respuesta dada no debe ser interpretada en otro sentido distinto al indicado, es decir, servir de orientación a las partes y, por tanto, no tendrá implicaciones jurídicas.

Si el caso está en trámite judicial, el Grupo de expertos obviará cualquier opinión sobre el particular.

Ni el Comité Español ni ninguno de sus empleados, incluyendo al Presidente, Secretario y Vicesecretaria serán responsables ante ninguna persona física o jurídica por cualquier pérdida o daño surgido de cualquier acto u omisión relacionados con el punto de vista expresado.